martes, 8 de septiembre de 2009


8- Propuesta sobre promoción de lectura.


LOS CUATRO ELEMENTOS
La propuesta que voy a presentar es sobre la escritura.
Dirigida a niñas y niños del grado tercero.
De la Escuela Antonio Nariño de Cali Valle.
El propósito de esta práctica es que los estudiantes lograran el reconocimiento del aire, fuego, agua y tierra como elementos básicos para la vida diaria. El énfasis está enmarcado en la dimensión cognitiva y en las intenciones de procesos comunicativos que se generan en el grupo.
En el desarrollo de esta práctica, la experiencia comunicativa tiene como eje la interacción de los aprendices, con base en la experimentación y preferencias.
Diseño de las actividades.
Escogí el tema de los cuatro elementos porque es motivador, de interés colectivo y significativo, para el desarrollo cognoscitivo de los aprendices por medio de la cooperación.
- Se conformaran grupos de cuatro aprendices.
- Donde ellos eligen un coordinador, un escritor y un expositor.
- Adquirir información: se harán unas actividades dirigidas para incrementar los conocimientos del aprendiz sobre el tema a desarrollar y sobre la lengua escrita.
* Experimentar las acciones que ejerce los cuatro elementos, aire, fuego, agua y tierra.
* AIRE: inflar y desinflar bombas.
* FUEGO: encender una candela, fosforo.
* AGUA: Tomar agua de una jarra.
* TIERRA: plantar semillas.
- Incrementar la conciencia sobre la composición.
- Escucharan la canción del grupo mexicano MANA, que habla sobre los cuatro elementos; titulada VIVIR SIN AIRE. (No sé cómo hacerle llegar la canción profe)
- Se les entregara una fotocopia con un cuento y una poesia, que de igual manera habla sobre los cuatro elementos, que fue tomado de una página de internet llamada la página de los cuentos.
1-Soy Aire para tu alma agitada
que viaja en el gélido viento sureño,
para regresar en las calmadas alas
de la brisa cálida de tu aliento.

Soy Agua que calma tu sed
cuando el desierto te abrasa
y mi torrentoso río de aguas bravas,
te regresa a la calma del lago
rozando tan sólo, tu piel en mi tiempo.

Soy Tierra que afirma tus pasos
con el regazo abierto a tus ansias,
en la tórrida tarde cansada
que cierra tus solitarios ojos
en el beso del crepúsculo añorado.

Soy Fuego que alumbra tu noche
de ardiente esperanza,
con la pasión que nace del alma
en busca de brasas calmadas,
cimiento del esperado abrazo.

-Soy Aire, soy agua,
soy tierra y soy fuego
para tus brazos abiertos
para tu amor ya cansado.
2-Se tierra -dijo el maestro-. La tierra recibe las deyecciones de hombres y animales y esto no le molesta. Muy al contrario, transforma las impurezas en bono y fertiliza el campo".
"Sé agua - dijo el maestro -. El agua se limpia a sí misma y limpia todo aquello que toca. Sé agua en torrente".

"Se fuego - dijo el maestro -. El fuego hace que la madera se transforme en luz y calor. Sé el fuego que quema y purifica".

"Se viento - dijo el maestro -. El viento esparce las simientes sobre la tierra, hace que el fuego arda con más vigor y empuja las nubes para que el agua caiga sobre todos los hombres".

"Si tienes la paciencia de la tierra, la pureza del agua, la fuerza del fuego y la justicia del viento, entonces eres libre".

Paulo Coelho.

Esta actividad les permitirá a los aprendices identificar y verbalizar las emociones y sensaciones que tienen, y se les harán preguntas en esta etapa, ¿Qué les gusto?, ¿Qué no les gusto?, ¿Por qué?
Estas reflexiones compartidas con los aprendices ayudan en el desarrollo de las competencias comunicativas y argumentativas y nos permite evaluar la actividad que se está desarrollando.
Se le pedirá a cada grupo:
- Que escriban sobre cada uno de los elementos, y de los beneficios que ofrecen en nuestra vida y entorno.
- Qué diferencias hay entre ellos.
- Cuál es el más importante para ellos.
- Realicen un dibujo de cada uno de ellos.
- Cada grupo deberá escoger el elemento que más les gusta.
Con este punto se busca que los aprendices reflexionen sobre los beneficios que estos elementos nos brindan, su funcionalidad, pues al perfeccionarlos con la tecnología suplen muchas necesidades.
Por ejemplo:
AIRE: ventiladores, aires acondicionados.
FUEGO: las candelas, estufas a gas.
AGUA: las piscinas.
TIERRA: los arboles y sus frutos.
- El trabajo específico de cada uno de estos objetivos incrementan el aprendizaje, al relacionarse con las ideas del grupo.
- Se les pedirá que realicen:
• LLUVIA DE IDEAS: se relaciona con la generación de contenido.
• UN ESQUEMA: se relaciona con la organización de las ideas.
• UN BORRADOR: se relaciona con la textualizacion.
• UN BORRADOR FINAL: facilita la tarea de producción de los autores, como la intervención de colaboradores.
• Que lean delante del público sus escritos.

La evaluación tiene carácter formativo y se integra en la tarea.
En este punto se hablara de los logros alcanzados.
• La integración de los compañeros y docente.
• Un espacio más agradable.
• Conocer variados objetos y materiales.
• Aprender canciones y cuentos.
• La creación de textos.
• Comparar los diferentes textos, para que comprendan que se pueden elaborar textos con sentido, pues saben qué y para que escriben y estos también servirán para planificar las practicas futuras.

Por este motivo, la evaluación no se centra únicamente en la calidad lingüística del escrito producido, sino que abarca toda la actividad escritora realizada (productos generados, procesos seguidos, actitudes y valores implicados).
La exploración que los aprendices hacen en los diferentes espacios de la escuela durante el desarrollo de las actividades, les permitirá lograr una mayor seguridad y confianza, para producir nuevos escritos.

9- Emoción de La rabia
Cuánto pesa?
Mi peso es inigualable, pero se puede comparar cuando por la calle se ve pasar la gente desorbitada y sin rumbo.
Cuánto mide?
Mi altura varia, dependiendo de los actos y pensamientos repetitivos que invaden mi ser.
Cuáles son sus colores?
Todos aquellos, que se pueden ver en un basurero.
A que huele?
Al vapor que hemanan las calderas de una siderúrgica.
Cuál es su sabor?
Es una mezcla entre lo húmedo y lo seco.
Cuál es su forma?
Es una bola de masa que va rodando, haciéndose cada vez más grande y sin control.
A que suena?
A golpes duros y retumbantes, tan agudos como los de un martillo neumático.
Cuál es su música o ritmo?
Es una melodía cantaletosa y repetitiva, que destempla hasta las cuerdas de una guitarra.
Cuál es su textura?
Liza y penetrante, como la superficie de la guadua llena de pelusa.
Que se siente al tocarla?
Es como apretar el viento, con las manos llenas de heridas.
4- Imagine que se han prohibido los libros de literatura en la escuela?
Durante años hemos estado erróneamente adecuados a un sistema, donde se cree que lo establecido es único y verdadero, sin poder salirnos del contexto, y si lo hacemos no nos ajustaríamos a las practicas tradicionalistas, de mecanizar, repetir y memorizar módulos de información, imponiendo relaciones de poder y construyendo así una escuela uniforme, la cual se centra en impartir conocimiento sin pensar, que ese tradicionalismo no permite avanzar en procesos que transformen la sociedad, los procesos culturales y procesos educativos.
Afortunadamente en el siglo XXI, ha evolucionado dicho tradicionalismo, pues contamos con nuevas herramientas, que integran y despiertan el interés de los estudiantes para crear textos, partiendo de la actividad de dar sentido a las imágenes del mundo que nos rodea. La imaginación se vale de todos los lenguajes para ayudar a expresar, reflejar, avanzar, orientar, corregir y aprender; para hacer significativa y útil la experiencia de la lectura, desde este punto de vista, no me preocuparía que se prohíban los libros de literatura, ya que el fin justifica los medios, y sería una gran motivación para la creación de textos y así suplir la necesidad de no tener literatura.
5- Qué pasaría si en la escuela? A los profesores les gustara leer y escribir?
La escuela ha enseñado que leer es dar prueba correcta de descifrado en una lectura locutiva. Nunca se ha ocupado de estimular a los niños para ganar sentido en las relaciones íntimas con los textos, esta actitud se apoya en: el contexto de la enseñanza actual, donde las practicas de la lectura y la escritura, no es el de una Escuela para niños, sino el de unos niños para la Escuela. De este modo La acción de leer y escribir se debe hacer para sí, y no para satisfacer a otro que juzga, pues un niño, aprende a leer cuando es capaz de comprender los significados en su interpretación para producir sentido. Por tal motivo la mayor dificultad que se les presenta a los muchachos en la lectura y en la escritura, no es el esfuerzo cognitivo del aprendizaje del código alfabético, es tener que iniciar y desarrollar su actividad lectora escolar y familiar, en compañía de maestros y padres no lectores. Cuando la lectura no se propone ni se trabaja como una actividad placentera y significativa, muchos niños aparecen como si tuvieran dificultades para leer y otros se convertirán en meros descifrantes, seguidores del juego del maestro. Y por eso la lectura y la escritura en la Escuela tradicional ha sido un ritual descifratorio sin proponérselo y como todo ritual, al repetirse, en lugar de placer causa dolor, no es culpa los maestros ni culpa de los estudiantes, es la cultura escolar que no ha considerado el valor del placer en la lectura y en la escritura, negándole el gran beneficio que estas traen en la formación de los niños.
Por tal motivo para conseguir niños y jóvenes lectores se debe tener maestros que también lo sean, y sean sus acompañantes y cómplices de las aventuras que encontrara en el ingreso al mundo lector. Para lograrlo el docente debe aprender sobre la comprensión del mundo de los niños, sobre la forma como les gustaría aprender, porque se le dificultad aprender, sus preferencias, su modo de vida y prácticas sociales, apoyados en una estrategia maestra la del ejemplo, el relato, la fabula, la motivación, el estimulo y el empeño, para que el estudiante ingrese al fascinante mundo de la lectura y la escritura.
6- CUENTO DE PETER PAN.
Wendy, Michael y John eran tres hermanos que vivían en las afueras de Londres. Wendy, la mayor, había contagiado a sus hermanitos su admiración por Peter Pan. Todas las noches les contaba a sus hermanos las aventuras de Peter.
Una noche, cuando ya casi dormían, vieron una lucecita moverse por la habitación.
Era Campanilla, el hada que acompaña siempre a Peter Pan, y el mismísimo Peter. Éste les propuso viajar con él y con Campanilla al País de Nunca Jamás, donde vivían los Niños Perdidos... Campanilla os ayudará. Basta con que os eche un poco de polvo mágico para que podáis volar.

Cuando ya se encontraban cerca del País de Nunca Jamás, Peter les señaló:
Es el barco del Capitán Garfio. Tened mucho cuidado con él. Hace tiempo un cocodrilo le devoró la mano y se tragó hasta el reloj. ¡Qué nervioso se pone ahora Garfio cuando oye un tic-tac!
Campanilla se sintió celosa de las atenciones que su amigo tenía para con Wendy, así que, adelantándose, les dijo a los Niños Perdidos que debían disparar una flecha a un gran pájaro que se acercaba con Peter Pan. La pobre Wendy cayó al suelo, pero, por fortuna, la flecha no había penetrado en su cuerpo y enseguida se recuperó del golpe.
Wendy cuidaba de todos aquellos niños sin madre y, también, claro está de sus hermanitos y del propio Peter Pan. Procuraban no tropezarse con los terribles piratas, pero éstos, que ya habían tenido noticias de su llegada al País de Nunca Jamás, organizaron una emboscada y se llevaron prisioneros a Wendy, a Michael y a John.
Para que Peter no pudiera rescatarles, el Capitán Garfio decidió envenenarle, contando para ello con la ayuda de Campanilla, quien deseaba vengarse del cariño que Peter sentía hacia Wendy. Garfio aprovechó el momento en que Peter se había dormido para verter en su vaso unas gotas de un poderosísimo veneno.
Cuando Peter Pan se despertó y se disponía a beber el agua, Campanilla, arrepentida de lo que había hecho, se lanzó contra el vaso, aunque no pudo evitar que la salpicaran unas cuantas gotas del veneno, una cantidad suficiente para matar a un ser tan diminuto como ella. Una sola cosa podía salvarla: que todos los niños creyeran en las hadas y en el poder de la fantasía. Y así es como, gracias a los niños, Campanilla se salvó.
Mientras tanto, nuestros amiguitos seguían en poder de los piratas. Ya estaban a punto de ser lanzados por la borda con los brazos atados a la espalda. Parecía que nada podía salvarles, cuando de repente, oyeron una voz:
¡Eh, Capitán Garfio, eres un cobarde! ¡A ver si te atreves conmigo!
Era Peter Pan que, alertado por Campanilla, había llegado justo a tiempo de evitarles a sus amigos una muerte cierta. Comenzaron a luchar. De pronto, un tic-tac muy conocido por Garfio hizo que éste se estremeciera de horror. El cocodrilo estaba allí y, del susto, el Capitán Garfio dio un traspié y cayó al mar. Es muy posible que todavía hoy, si viajáis por el mar, podáis ver al Capitán Garfio nadando desesperadamente, perseguido por el infatigable cocodrilo.
El resto de los piratas no tardó en seguir el camino de su capitán y todos acabaron dándose un saludable baño de agua salada entre las risas de Peter Pan y de los demás niños.
Ya era hora de volver al hogar. Peter intentó convencer a sus amigos para que se quedaran con él en el País de Nunca Jamás, pero los tres niños echaban de menos a sus padres y deseaban volver, así que Peter les llevó de nuevo a su casa.
- ¡Quédate con nosotros! -pidieron los niños.
¡Volved conmigo a mi país! les rogó Peter Pan. No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos.
¡Prometido! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós.
Reescribir…….
Wendy, Michael y John eran tres hermanos que vivían en las afueras de Londres. Wendy, la mayor, había contagiado a sus hermanitos su admiración por Peter Pan. Todas las noches les contaba a sus hermanos las aventuras de Peter.
Una noche, cuando ya casi, una lucecita moverse por la habitación.
Era Campanilla, el hada que acompaña siempre a Peter Pan, y el mismísimo Peter. Éste les propuso viajar con él y con Campanilla al País de Nunca Jamás, donde vivían los Niños Perdidos... Campanilla os ayudará. Basta con que os eche un poco de polvo mágico para que podáis volar.

Cuando ya se encontraban cerca del País de Nunca Jamás, Peter les señaló:
Es el barco del Capitán Garfio. Tened mucho cuidado con él. Hace tiempo un cocodrilo le y se hasta el reloj. ¡Qué nervioso se pone ahora Garfio cuando oye un tic-tac!
Campanilla se sintió de las atenciones que su amigo tenía para con Wendy, así que, adelantándose, les dijo a los Niños Perdidos que debían disparar una flecha a un gran pájaro que se acercaba con Peter Pan. La pobre Wendy cayó al suelo, pero, por fortuna, la flecha no había penetrado en su y enseguida se recuperó del golpe.
Wendy cuidaba de todos aquellos niños sin madre y, también, claro está de sus hermanitos y del propio Peter Pan. Procuraban no tropezarse con los terribles piratas, pero éstos, que ya habían tenido noticias de su llegada al País de Nunca Jamás, organizaron una emboscada y se llevaron prisioneros a Wendy, a Michael y a John.
Para que Peter no pudiera rescatarles, el Capitán Garfio decidió envenenarle, contando para ello con la ayuda de Campanilla, quien deseaba vengarse del que Peter sentía hacia Wendy. Garfio aprovechó el momento en que Peter se había para verter en su vaso unas gotas de un poderosísimo veneno.
Cuando Peter Pan se despertó y se disponía a el agua, Campanilla, arrepentida de lo que había hecho, se lanzó contra el vaso, aunque no pudo evitar que la salpicaran unas cuantas gotas del veneno, una cantidad suficiente para matar a un ser tan diminuto como ella. Una sola cosa podía salvarla: que todos los niños creyeran en las hadas y en el poder de la fantasía. Y así es como, gracias a los niños, Campanilla se salvó.
Mientras tanto, nuestros amiguitos seguían en poder de los piratas. Ya estaban a punto de ser por la borda con los atados a la espalda. Parecía que nada podía salvarles, cuando de repente, oyeron una voz:
¡Eh, Capitán Garfio, eres un cobarde! ¡A ver si te atreves conmigo!
Era Peter Pan que, alertado por Campanilla, había llegado justo a tiempo de evitarles a sus amigos una muerte cierta. Comenzaron a luchar. De pronto, un tic-tac muy conocido por Garfio hizo que éste se de. El cocodrilo estaba allí y, del susto, el Capitán Garfio dio un traspié y cayó al mar. Es muy posible que todavía hoy, si viajáis por el mar, podáis al Capitán Garfio desesperadamente, perseguido por el infatigable cocodrilo.
El resto de los piratas no tardó en seguir el camino de su capitán y todos acabaron dándose un saludable baño de agua salada entre las de Peter Pan y de los demás niños.
Ya era hora de volver al hogar. Peter intentó convencer a sus amigos para que se quedaran con él en el País de Nunca Jamás, pero los tres niños echaban de menos a sus padres y deseaban volver, así que Peter les llevó de nuevo a su casa.
- ¡Quédate con nosotros! -pidieron los niños.
¡Volved conmigo a mi país! les rogó Peter Pan. No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos.
¡Prometido! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus diciendo adiós.
7- Entrevista a la autora Clara cuervo.
1-cree usted que la escritura es una conexión con el ser, y porque?
2-frente al aprendizaje lector de los niños cual es su verdadero interés?
3-es una buena estrategia para que los niños lean, cohibirlos de escribir a partir de sus preferencias?
4- Ayuda a sobrellevar las emociones y sentimientos, cuando se escribe?
5-como haría usted, para que la relación con los textos deje de verse como algo sin sentido y doloroso?
6-que contraindicaciones trae la lectura por imágenes?
2- Qué pasaría si en la escuela? A los profesores les gustara leer y escribir?
La escuela ha enseñado que leer es dar prueba correcta de descifrado en una lectura locutiva. Nunca se ha ocupado de estimular a los niños para ganar sentido en las relaciones íntimas con los textos, esta actitud se apoya en: el contexto de la enseñanza actual, donde las practicas de la lectura y la escritura, no es el de una Escuela para niños, sino el de unos niños para la Escuela. De este modo La acción de leer y escribir se debe hacer para sí, y no para satisfacer a otro que juzga, pues un niño, aprende a leer cuando es capaz de comprender los significados en su interpretación para producir sentido. Por tal motivo la mayor dificultad que se les presenta a los muchachos en la lectura y en la escritura, no es el esfuerzo cognitivo del aprendizaje del código alfabético, es tener que iniciar y desarrollar su actividad lectora escolar y familiar, en compañía de maestros y padres no lectores. Cuando la lectura no se propone ni se trabaja como una actividad placentera y significativa, muchos niños aparecen como si tuvieran dificultades para leer y otros se convertirán en meros descifrantes, seguidores del juego del maestro. Y por eso la lectura y la escritura en la Escuela tradicional ha sido un ritual descifratorio sin proponérselo y como todo ritual, al repetirse, en lugar de placer causa dolor, no es culpa los maestros ni culpa de los estudiantes, es la cultura escolar que no ha considerado el valor del placer en la lectura y en la escritura, negándole el gran beneficio que estas traen en la formación de los niños.
Por tal motivo para conseguir niños y jóvenes lectores se debe tener maestros que también lo sean, y sean sus acompañantes y cómplices de las aventuras que encontrara en el ingreso al mundo lector. Para lograrlo el docente debe aprender sobre la comprensión del mundo de los niños, sobre la forma como les gustaría aprender, porque se le dificultad aprender, sus preferencias, su modo de vida y prácticas sociales, apoyados en una estrategia maestra la del ejemplo, el relato, la fabula, la motivación, el estimulo y el empeño, para que el estudiante ingrese al fascinante mundo de la lectura y la escritura.
“por los cuentos y con los cuentos viaja nuestra alma, y también se arriesga, se compromete, se regenera. El niño, el adolescente que se entregan al embrujo de la narración están desafiando en su ánimo inexorable y abriéndose a las promesas de lo posible. De ese insustituible aprendizaje del valor y la generosidad por vía fantástica depende en gran medida el posterior temple de su espíritu, la opción que determinara su vida hacia la servidumbre resignada a hacia la libertad”
FERNANDO SAVATER.
1- Piense en un cuento que más le guste, y elabore un texto que anime a leerlo.
Los procesos de enseñanza de lectoescritura de hoy en día, nos brindan múltiples posibilidades para aplicar los conocimientos más precisos sobre las diferentes dificultades que poseen los principiantes para adquirir su lengua materna, como lo es el apoyo ofrecido por los diferentes medios de comunicación en el mundo entero. Pienso que la gran mayoría no dan muy buenas herramientas e intenciones sobre los consumidores, ya que unos son constructivos y otros no. Afortunadamente cuando empezó mi proceso de lectura y escritura, existía la posibilidad de contar con fabulas, cuentos y dibujos animados, más realistas que los que existen en la actualidad, con todo el respecto de quienes prefieren los que ahora están en auge, que son estereotipos, desde mi punto de vista, y llevan a los niños a perder su individualidad llegando a actuar y vestir por imitación, pues estos afectan nuestras culturas y sistemas Educativos, donde prevalece el consumismo y la falta de identidad, por tal motivo los cuentos e historietas preferidas de mi infancia fueron las de Ton Sawyer, Aquellas que reflejan la cotidianidad de unos niños que Vivian a orillas del rio Misisipi, traviesos ,exploradores que aprendían de la madre naturaleza, por medio de sus experiencias cotidianas y exploración, disfrutando de encuentros infantiles al aire libre y sacando el mayor provecho de ellos, huérfanos, faltos de afecto y atención, al cuidado de una tía, que tenia la errada convicción de que “la letra con sangre entra” y que era necesario corregirlos con severidad, sin caer en cuenta que con ello lo único que conseguía era hacerlos más traviesos, y de tal manera tiene gran relación con lo que hoy se busca en la enseñanza de la lectura y la escritura, cambiar dicho aforismo, con malos resultados, por uno con grandes beneficios “con dulzura y amor se aprende mejor” pues los niños deben aprender a partir de sus experiencias más significativas, y ser educados para la libertad y no para la para la obediencia, teniendo en cuenta que la escuela es un invento humano, que es modificable, cuyo lugar de creación y constitución está en las maneras de verla y vivirla; en el desarrollo de los estudiantes como personas y como miembros de una sociedad, que se prepara y forma con dignidad para mejorar su calidad de vida.


2- Qué pasaría si en la escuela? A los profesores les gustara leer y escribir?
La escuela ha enseñado que leer es dar prueba correcta de descifrado en una lectura locutiva. Nunca se ha ocupado de estimular a los niños para ganar sentido en las relaciones íntimas con los textos, esta actitud se apoya en: el contexto de la enseñanza actual, donde las practicas de la lectura y la escritura, no es el de una Escuela para niños, sino el de unos niños para la Escuela. De este modo La acción de leer y escribir se debe hacer para sí, y no para satisfacer a otro que juzga, pues un niño, aprende a leer cuando es capaz de comprender los significados en su interpretación para producir sentido. Por tal motivo la mayor dificultad que se les presenta a los muchachos en la lectura y en la escritura, no es el esfuerzo cognitivo del aprendizaje del código alfabético, es tener que iniciar y desarrollar su actividad lectora escolar y familiar, en compañía de maestros y padres no lectores. Cuando la lectura no se propone ni se trabaja como una actividad placentera y significativa, muchos niños aparecen como si tuvieran dificultades para leer y otros se convertirán en meros descifrantes, seguidores del juego del maestro. Y por eso la lectura y la escritura en la Escuela tradicional ha sido un ritual descifratorio sin proponérselo y como todo ritual, al repetirse, en lugar de placer causa dolor, no es culpa los maestros ni culpa de los estudiantes, es la cultura escolar que no ha considerado el valor del placer en la lectura y en la escritura, negándole el gran beneficio que estas traen en la formación de los niños.
Por tal motivo para conseguir niños y jóvenes lectores se debe tener maestros que también lo sean, y sean sus acompañantes y cómplices de las aventuras que encontrara en el ingreso al mundo lector. Para lograrlo el docente debe aprender sobre la comprensión del mundo de los niños, sobre la forma como les gustaría aprender, porque se le dificultad aprender, sus preferencias, su modo de vida y prácticas sociales, apoyados en una estrategia maestra la del ejemplo, el relato, la fabula, la motivación, el estimulo y el empeño, para que el estudiante ingrese al fascinante mundo de la lectura y la escritura.